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La huelga que adelantan trabajadores de la Electrificadora de Santander (ESSA) junto al sindicato Sintraelecol completa varias semanas sin que, hasta el momento, se haya alcanzado un acuerdo entre las partes. En medio del prolongado conflicto laboral, la empresa confirmó la suspensión de alrededor de 200 contratos, situación que se presenta como una de las primeras consecuencias directas del paro.

Las instalaciones de la compañía continúan siendo escenario de la protesta. En el lugar permanecen trabajadores con banderas y carteles, mientras insisten en que se atiendan sus solicitudes dentro del proceso de negociación colectiva.

El diálogo entre la empresa y el sindicato se ha extendido por varias semanas debido a las diferencias en las posiciones de ambas partes. Desde la empresa se ha reiterado la disposición para continuar con las conversaciones; sin embargo, se advierte que las pretensiones planteadas por el sindicato se encuentran, por ahora, alejadas de lo que la compañía considera viable.

De acuerdo con el gerente de ESSA, Guillermo León Valencia, el objetivo es lograr un acercamiento que permita superar la situación y normalizar las labores. No obstante, señaló que mientras las posturas sigan distantes será difícil alcanzar un acuerdo definitivo.

Preocupación por la continuidad del servicio de energía

La huelga también ha generado inquietud entre los usuarios del servicio de energía en Santander y en algunas zonas donde opera la empresa, debido al temor de que la protesta pueda afectar el suministro eléctrico.

Aunque inicialmente se ha señalado que el servicio no se ha visto interrumpido, la reducción de personal ha implicado retos adicionales para mantener la operación. Desde la compañía explican que el servicio eléctrico no se limita únicamente a la atención de emergencias, sino que incluye mantenimiento preventivo, modernización de redes y otras labores técnicas necesarias para garantizar la estabilidad del sistema.

Pese a la disminución en la planta de trabajadores, la empresa aseguró que se están realizando esfuerzos para cumplir con las obligaciones legales y mantener la prestación del servicio.

Mientras tanto, la expectativa se mantiene en torno a nuevas reuniones de negociación que permitan acercar posiciones entre la empresa y el sindicato y poner fin a una huelga que ya suma varias semanas y que continúa generando impacto tanto laboral como operativo en la región.