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Foto | Tecproagro

El sector porcícola de Santander atraviesa uno de sus momentos más críticos. Desde hace más de cinco años, el departamento no cuenta con una planta de beneficio porcícola autorizada, una situación que ha dejado a los productores sin una infraestructura legal para el sacrificio de sus animales y que, de acuerdo con voceros del gremio, podría llevar a la quiebra a cientos de pequeños y medianos porcicultores.

Durante este tiempo, la clausura y posterior venta de la antigua planta de Vijagual —la única con autorización sanitaria para el sacrificio porcícola en Santander— generó un vacío que hasta hoy no ha sido resuelto. Pese a múltiples gestiones ante administraciones municipales, departamentales y el Gobierno Nacional, no se ha logrado concretar una alternativa viable.

Según líderes del sector, esta ausencia de una planta certificada ya está teniendo un impacto directo en la posición del departamento dentro del mercado nacional. Productores advierten que se corre el riesgo de que Santander quede excluido del registro oficial del sector porcino, lo que limitaría la comercialización formal y afectaría seriamente la competitividad regional.

🔴 Costos insostenibles y riesgo de cierre

Sin una planta autorizada en el departamento, los porcicultores han tenido que trasladar sus animales a ciudades como Sogamoso, La Dorada o Bogotá para poder realizar el sacrificio en condiciones legales. Sin embargo, los altos costos de transporte, sumados al bajo precio actual del cerdo en pie, han vuelto esta operación económica y logísticamente inviable.

Productores aseguran que, desde mediados de año, muchos están operando con pérdidas constantes, poniendo en riesgo la continuidad de una actividad que sostiene a más de mil familias santandereanas.

🔴 Crecimiento frenado y cifras invisibles

Pese a que el sector ha crecido en número de productores y en inventario de cerdos de cría, ese avance no se refleja en las estadísticas nacionales. Sin una planta de beneficio reconocida, los niveles reales de producción y consumo departamental no pueden medirse, lo que deja a Santander por fuera de los indicadores oficiales y limita el acceso a programas y apoyos nacionales.

🔴 La planta de Málaga no es una solución departamental

En medio de la discusión, algunos han señalado la existencia de una planta en Málaga como posible salida. Sin embargo, se trata de una planta de autoconsumo cuyo permiso solo permite abastecer al municipio, por lo que no puede suplir la demanda regional ni funcionar como planta departamental.

🔴 Llamado urgente a las autoridades

El gremio insiste en la necesidad de que las autoridades territoriales y nacionales prioricen esta problemática. Una nueva planta de beneficio no solo garantizaría la legalidad del sacrificio, sino que permitiría fortalecer una cadena productiva que genera empleo rural, dinamiza economías locales y abastece un mercado en crecimiento.

Los productores subrayan que, sin una solución pronta, Santander podría perder un sector que ha construido durante décadas y que hoy representa el sustento de miles de personas en el territorio.

Fuente: Caracol Radio 

 

Escrito por: Daniel Díaz Ardila