
Foto: Santander2050
Santander se encuentra ante una oportunidad estratégica para pensar y construir su futuro de manera colectiva. Con ese propósito surge Santander Visión 2050, una iniciativa interinstitucional liderada por Prosantander, la Cámara de Comercio de Bucaramanga y la Comisión Regional de Competitividad e Innovación, en alianza con Fedesarrollo y con el acompañamiento de la Gobernación de Santander.
El proyecto busca definir una visión de largo plazo para el departamento, con un horizonte de 25 años, que permita anticipar los grandes cambios globales, orientar la toma de decisiones estratégicas y alinear esfuerzos entre instituciones públicas, sector privado, academia y ciudadanía.
Más que un documento, Santander Visión 2050 se plantea como una plataforma de articulación territorial, diseñada para convertir los retos estructurales del departamento en misiones, proyectos e iniciativas concretas, con impactos a corto, mediano y largo plazo.
Un enfoque territorial y participativo
Uno de los pilares del proceso es su carácter territorial y participativo. La visión se construye a partir del reconocimiento de las identidades, vocaciones y prioridades de cada una de las provincias santandereanas, entendidas como insumos centrales para el desarrollo regional.
En este marco, se llevaron a cabo siete talleres provinciales en las subregiones Metropolitana, Soto Norte, Yariguíes, García Rovira, Guanentá, Comunera y Vélez. En estos espacios participaron más de 400 líderes de los sectores social, académico, empresarial y público, quienes aportaron percepciones, diagnósticos y propuestas sobre los principales retos y oportunidades del territorio.
Estos encuentros permitieron validar lecturas locales, fortalecer el diálogo entre actores diversos y consolidar una visión compartida basada en la escucha y la corresponsabilidad.
Rigor técnico y visión estratégica
El proceso de construcción de Santander Visión 2050 se apoya en un sólido fundamento técnico. Incluye la revisión y consolidación de estudios, diagnósticos y planes estratégicos previamente elaborados en el departamento, así como el análisis de tendencias nacionales e internacionales mediante ejercicios de benchmarking.
Entre los grandes desafíos considerados se encuentran la transformación digital, el avance de la inteligencia artificial y la automatización, la transición energética, la crisis climática, los cambios demográficos, la urbanización acelerada y la reconfiguración del poder económico global. Estas mega tendencias obligan a las regiones a anticiparse, adaptarse y fortalecer su capacidad de resiliencia y competitividad.
Según esto, contar con una hoja de ruta común permitirá a Santander priorizar apuestas estratégicas, coordinar esfuerzos institucionales y aprovechar oportunidades emergentes para el bienestar social y el desarrollo económico.
De la visión a la acción
Santander Visión 2050 no nace únicamente como un ejercicio prospectivo, sino con el objetivo central de traducir la visión en acción, a través de proyectos reales y transformadores que respondan a los retos identificados de manera colectiva.
El proceso contempla la elaboración de un inventario estructurado de retos, misiones, apuestas y oportunidades, así como el desarrollo de una plataforma web pública, donde la ciudadanía podrá consultar de forma transparente los avances, los insumos técnicos y los resultados del ejercicio.
Según sus impulsores, la visión de largo plazo permitirá reducir la fragmentación institucional, fortalecer la gobernanza territorial y consolidar una cultura de colaboración entre ciudadanía, empresas e instituciones.
Un propósito colectivo
Desde las entidades lideresas se ha insistido en que la Visión Santander 2050 trasciende los ciclos electorales y busca convertirse en un derrotero común para el próximo cuarto de siglo. La participación ciudadana, la confianza y la cooperación se reconocen como activos fundamentales para hacer posible cualquier proyecto de desarrollo sostenible.
Santander Visión 2050 representa, en ese sentido, una invitación a asumir un rol activo en la construcción del futuro del departamento, entendiendo que el desarrollo que perdura se sostiene tanto en decisiones estratégicas como en una cultura cívica sólida y compartida.


