La economía colombiana consolidó una recuperación más marcada durante el tercer trimestre de 2025, al registrar un crecimiento anual del 3,6% en su Producto Interno Bruto (PIB), según el reporte preliminar divulgado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). La cifra supera el ritmo observado en la primera mitad del año y evidencia una reactivación más dinámica de la demanda interna, especialmente de los hogares y del sector público.

De acuerdo con el organismo estadístico, frente al trimestre inmediatamente anterior la economía también mostró una expansión del 1,2% en su serie ajustada por efectos estacionales y de calendario. Este comportamiento confirma una tendencia de recuperación que comenzó a consolidarse desde mediados del año, apoyada en un mayor flujo de consumo y en la normalización gradual de las actividades productivas.

El sector de Administración pública, defensa, educación y salud fue el de mayor contribución al crecimiento, al lograr una variación del 8,0% y aportar 1,3 puntos porcentuales a la variación total del PIB. El DANE destacó que este resultado está vinculado al aumento del gasto público y a la estabilidad de los servicios sociales, elementos que han sido determinantes para el empleo y para el sostenimiento de la actividad económica en diferentes territorios del país.

El segundo aporte más relevante provino del conjunto de comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, que creció 5,6% y sumó 1,2 puntos porcentuales. Este desempeño refleja el mayor dinamismo del consumo de los hogares, particularmente en bienes transables y en servicios relacionados con la movilidad, el turismo y la actividad hotelera. Por su parte, la producción industrial elevó su ritmo y creció 4,1%, contribuyendo con 0,5 puntos gracias a mejoras en la demanda interna y a la normalización de las cadenas de suministro.

Desde la óptica del gasto, el comportamiento del trimestre estuvo determinado por el crecimiento del consumo final, que aumentó 5,7%. El consumo de los hogares avanzó 4,2%, mientras que el consumo del gobierno registró un incremento del 14,2%, reflejando un mayor impulso fiscal. La formación bruta de capital creció 2,2%, lo que muestra una recuperación moderada pero constante de la inversión. En el frente externo, las exportaciones aumentaron 2,2% y las importaciones lo hicieron en 10,0%, evidenciando una mayor demanda de bienes del exterior en un contexto de recuperación interna.

No obstante el desempeño general positivo, algunas actividades continúan enfrentando dificultades. La construcción retrocedió 1,5%, afectada por la lenta ejecución de obras civiles y por el comportamiento desigual del segmento de edificaciones. Asimismo, la rama de explotación de minas y canteras cayó 5,7%, en un contexto de menores volúmenes de extracción y ajustes en algunos subsectores energéticos. A pesar de ello, estas contracciones fueron compensadas por la solidez de los servicios y la mejora de la actividad industrial.

En el acumulado enero-septiembre de 2025, el PIB registra un crecimiento del 2,8%, explicado principalmente por la demanda interna y por el mayor dinamismo del comercio, los servicios sociales y la industria. Este resultado permite proyectar un cierre de año con un comportamiento económico más favorable que el anticipado por el mercado, respaldado por la recuperación gradual del consumo y por el impacto del gasto público en diferentes sectores productivos.

 

Fuente: Forbes Co,  DANE, Boletín técnico, Comunicado de prensa.

 

Escrito por: Daniel Díaz Ardila