Movimiento de Trabajadores, Trabajadoras, Campesinas y Campesinos del Cesar (MTCC) y las Juntas de Acción Comunal de nueve veredas Foto: Presidencia/ANT

La Agencia Nacional de Tierras (ANT) aprobó el pasado 29 de octubre la creación del Territorio Agroalimentario Nuevo Amanecer, el primero en ser reconocido oficialmente por el Estado colombiano como Territorio Campesino Agroalimentario (Tecam). Esta figura, impulsada por organizaciones sociales desde hace más de dos décadas, busca fortalecer la gobernanza campesina y proteger el medio ambiente.

El nuevo territorio, ubicado en el departamento del Cesar, comprende más de 6.200 hectáreas distribuidas en los municipios de Chimichagua, Pailitas y Tamalameque, beneficiando a más de 250 familias campesinas que durante años han enfrentado el desplazamiento forzado y la violencia derivada del conflicto armado.

De acuerdo con la Agencia Nacional de Tierras, la aprobación de este territorio representa un paso importante en la consolidación de políticas de desarrollo rural sostenible. El director de la entidad, Felipe Harman, señaló que el Gobierno del presidente Gustavo Petro busca con esta medida fortalecer la producción agroalimentaria y promover un modelo de vida digna en el campo.

El Tecam Nuevo Amanecer fue impulsado por comunidades organizadas a través del Coordinador Nacional Agrario (CNA), el Movimiento de Trabajadores, Campesinos y Comunidades del Cesar (MTCC) y la Corporación Lucha y Siembra. En 2024, los habitantes de la antigua hacienda Calandaima conformaron un comité de impulso para desarrollar su plan de vida, el cual orientará el uso del suelo y las estrategias productivas del territorio.

Este reconocimiento se da en el marco del Acto Legislativo 01 de 2023, que declaró al campesinado como sujeto de especial protección constitucional, reconociendo sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

El Tecam Nuevo Amanecer integra siete veredas con una población estimada de 655 personas, de las cuales el 46,3 % son menores de edad. Las comunidades destacan la importancia ecológica del territorio, ubicado entre la cuenca del Bajo Río Cesar, la Ciénaga de la Zapatosa y las estribaciones de la Serranía del Perijá, una zona estratégica para la preservación ambiental y la soberanía alimentaria.

Para las comunidades campesinas, este logro representa el resultado de años de organización y resistencia frente al despojo de tierras. Sin embargo, aseguran que el reconocimiento estatal es solo un paso dentro de un proceso que continúa, guiado por la consigna: “Un pie en la institución y miles en la movilización”.

 

Fuentes: ANT, Presidencia, Resumen Latinoamericano.

 

Escrito por: Daniel Díaz Ardila