
Foto: El Espectador
Colombia finalizó el año 2025 con una tasa de desempleo del 8,9 %, el nivel más bajo registrado en lo que va del siglo, de acuerdo con las cifras publicadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El resultado consolida un año positivo para el mercado laboral, que mostró un dinamismo superior al crecimiento de la economía nacional.
Según estimaciones del equipo de investigaciones económicas de Bancolombia, el Producto Interno Bruto (PIB) del país habría crecido un 2,9 % en 2025, dato que será confirmado oficialmente por el DANE el próximo 16 de febrero. En contraste, el empleo presentó una mayor capacidad de absorción, superando las proyecciones de los analistas.
El informe revela que en diciembre de 2025 la tasa de desocupación nacional se ubicó en 8 %, el nivel más bajo para ese mes desde que existen registros comparables. En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, el desempleo descendió al 7,8 %, reflejando una mejora sostenida en el empleo urbano.
Al cierre del año, el país contabilizó cerca de 23,8 millones de personas ocupadas. Solo en diciembre se generaron aproximadamente 603.000 nuevos puestos de trabajo, impulsados principalmente por la industria manufacturera, que aportó más de 500.000 empleos, seguida por los sectores de administración pública y servicios de salud.
Este comportamiento ha llevado al mercado laboral a un escenario que los economistas denominan de “estrechez”, en el que la demanda de mano de obra supera la disponibilidad de perfiles adecuados. De acuerdo con el Banco de la República, esta situación puede traducirse en presiones salariales, ya que las empresas deben ofrecer mejores condiciones para atraer trabajadores, lo que eventualmente impacta los costos y los precios finales de bienes y servicios.
Analistas del banco central también destacan que la participación laboral en Colombia se mantiene por encima del promedio regional, superando a países como Chile y Brasil, lo que indica una alta proporción de personas activas buscando empleo.
Desde el Gobierno Nacional, el Ministerio del Trabajo atribuye estos resultados a las políticas económicas y salariales implementadas durante el último año, destacando la recuperación del salario real y la reducción de la inflación, que cerró 2025 en 5,1 %, frente al 13,1 % registrado en 2022.
No obstante, el balance positivo del empleo convive con desafíos estructurales persistentes. La informalidad laboral se mantuvo alrededor del 55 % durante todo el año, evidenciando profundas brechas territoriales. Mientras en Bogotá la informalidad se sitúa en 35,3 %, en ciudades como Sincelejo supera el 67 %. En las zonas rurales, cerca del 80 % de los trabajadores carece de seguridad social.
De cara a 2026, expertos advierten sobre el impacto que podría tener el aumento de los costos de contratación formal. La entrada en vigor de nuevas disposiciones laborales, la reducción de la jornada, el incremento de recargos y el salario mínimo fijado en dos millones de pesos podrían representar un desafío para pequeñas y medianas empresas. Según estimaciones económicas, al sumar auxilio de transporte y cargas prestacionales, el costo mensual de un trabajador formal puede superar los 2,8 millones de pesos.
Este escenario plantea el reto de consolidar los avances en generación de empleo, sin que los mayores costos terminen incentivando el crecimiento de la informalidad. Las autoridades y analistas coinciden en que el desafío para 2026 será mantener la dinámica positiva del mercado laboral y, al mismo tiempo, avanzar hacia empleos más estables, formales y con protección social.


